Tú, yo y un gato
sentados sobre una mesa de ping pong
contemplando un hermoso atardecer
no sé cómo romper el silencio de esos momentos
como no sea recurriendo a Mafalda
Debajo de la sombrilla de la terraza, el día brillante, me estaba tomando mi fresco Ayran. Un golpe sonó a mi izquierda pero no pude deter...
Mafalda es total. Saludos.
AntwortenLöschenMafalda nos salva, así que recurre a ella.
AntwortenLöschenBesicos muchos.