Se deslizan al ritmo de un péndulo
de las finas ramas de los manzanos
Ojalá sea ya el adiós al invierno
camino paseando envuelta en débiles rayos de sol
La tristeza se diluyó en charcos de agua nieve.
Se deslizan al ritmo de un péndulo
de las finas ramas de los manzanos
Ojalá sea ya el adiós al invierno
camino paseando envuelta en débiles rayos de sol
La tristeza se diluyó en charcos de agua nieve.
Cada cierto rayo de luz
se desdibuja en un prisma de difuminados colores
la noche cae serena
el cuerpo busca el reposo y la quietud
todo adquiere su ligero ritmo
acompañado del breve jolgorio de algunos pajarillos
mi piel se despereza y sonríe entre las sábanas
pensando en este refugio nocturno
lejos del bullicio del día
algunos recuerdos se apoderan de mí
y mi rostro se inunda de lágrimas
algún día he de hallar la paz
aun estando despierta.
Versos mutilados por todas las esquinas
versos nuevos o antiguos que revolotean
siento un ligero e indefinido miedo
envuelta en hojas de blanco papel
deseando los soles de mediodía
me rodea la programación
E-learning, foros y plataformas
es una larga espera interior
adentrada en mí misma
es un eterno amor
adormecida en tu ya larga ausencia.
Él reconoce la herida
con una fugaz mirada
reír juntos
es la confirmación de una gran victoria
a veces el conversar
profundo, inmedible o silencioso
sin antes ni después
en un siempre presente
o sin cruzar ninguna palabra
con una leve y tierna sonrisa
como un recorrido
por un campo inmenso
de sentimientos y vida
a través del cual
él me acompaña
junto a mis lágrimas.
Se deslizan al ritmo de un péndulo de las finas ramas de los manzanos Ojalá sea ya el adiós al invierno camino paseando envuelta en débile...