Se deslizan al ritmo de un péndulo
de las finas ramas de los manzanos
Ojalá sea ya el adiós al invierno
camino paseando envuelta en débiles rayos de sol
La tristeza se diluyó en charcos de agua nieve.
Se deslizan al ritmo de un péndulo
de las finas ramas de los manzanos
Ojalá sea ya el adiós al invierno
camino paseando envuelta en débiles rayos de sol
La tristeza se diluyó en charcos de agua nieve.
Debajo de la sombrilla de la terraza, el día brillante, me estaba tomando mi fresco Ayran. Un golpe sonó a mi izquierda pero no pude deter...