Un árbol de ramas de plata
se asoma a la ventana
regando luces
en las sombras que se diluyen hasta la almohada
Un árbol de ramas de plata
se asoma a la ventana
regando luces
en las sombras que se diluyen hasta la almohada
Tú, yo y un gato
sentados sobre una mesa de ping pong
contemplando un hermoso atardecer
no sé cómo romper el silencio de esos momentos
como no sea recurriendo a Mafalda
Se deslizan al ritmo de un péndulo de las finas ramas de los manzanos Ojalá sea ya el adiós al invierno camino paseando envuelta en débile...